Congreso del Pueblo denuncia con la máxima gravedad la escalada actual de agresiones militares, diplomáticas y mediáticas desplegada por Estados Unidos contra Venezuela. En las últimas semanas, Washington ha realizado un masivo despliegue naval: once buques de guerra —incluyendo el portaviones USS Gerald R. Ford— y una fuerza de alrededor de 15.000 soldados han sido posicionados frente a las costas venezolanas, en lo que constituye la mayor movilización militar norteamericana en la región desde la invasión de Panamá en 1989.
Simultáneamente, la administración estadounidense ha decretado el cierre del espacio aéreo alrededor de Venezuela. Esa medida, anunciada por su actual gobierno, no sólo representa una amenaza directa a la soberanía territorial, sino una decisión que —en los hechos— apunta contra la movilidad civil, restringe vuelos internacionales y busca aislar al país del mundo exterior.
Washington justifica estas acciones bajo la bandera de la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado. Pero los niveles del despliegue —con fuerzas navales, submarinos, portaaviones, bombarderos estratégicos sobre el Caribe, sistemas de vigilancia y guerra electrónica— exceden con creces cualquier operación antinarcóticos convencional, y revelan un propósito geopolítico amplio: presionar al gobierno venezolano, debilitar su autonomía, y enviar un mensaje a toda América Latina respecto de quién gobierna en la región.
En este momento, la agresión no se limita al terreno militar. Hay además una ofensiva de guerra mediática e institucional —acusaciones de narcotráfico, terrorismo, amenazas de intervención, asfixia diplomática y económica— que busca erosionar la legitimidad del Estado venezolano y preparar el escenario para presiones mayores. Esa ofensiva no admite matices: su objetivo real es la subordinación de Venezuela y la disuasión de toda tentativa de emancipación latinoamericana.
Ante esta situación, Congreso del Pueblo reafirma su solidaridad plena con Venezuela y convoca a todas las fuerzas de izquierda, populares, democráticas y antiimperialistas del continente a cerrar filas. Hoy la prioridad histórica debe ser la defensa de la soberanía, la autodeterminación y la integridad territorial de un pueblo sometido a una agresión externa que amenaza no solo a Venezuela, sino al derecho colectivo de los pueblos latinoamericanos de decidir su destino.
Hacemos un llamado urgente a promover la denuncia internacional del bloqueo, del acoso militar, del cierre aéreo y de cualquier maniobra de intervención. Instamos a reconstruir una solidaridad activa, enfrentando el intervencionismo con unidad real, coherencia política y claridad estratégica: defender a Venezuela es defender la dignidad de Nuestra América.
¡Fuera las garras imperialistas de Venezuela!
Por una América Latina libre y soberana
¡Viva la Revolución bolivariana!
Ejecutivo de Congreso del Pueblo
2/12/2025