Compañeras y compañeros: Hoy, 16 de abril, conmemoramos hitos fundamentales de nuestra historia reciente: la heroica y masiva respuesta popular al preludio de la invasión mercenaria, con los bombardeos criminales del 15, y la declaración del carácter socialista de la Revolución, hecha por Fidel en el entierro de las primeras víctimas de la agresión en marcha, y ese mismo día, aunque muchos no lo supieran entonces, nacía, como se ha explicado aquí, nuestro Partido Comunista. Lo dejó dicho Fidel: “En Girón se proclamó el carácter socialista de nuestra Revolución, en Girón prácticamente se forjó nuestro Partido”. Por eso consideramos el 16 de abril como fecha de fundación del Partido, el Partido de la unidad, el Partido de la nación cubana, el Partido de la organización y la conducción de los esfuerzos de todos hacia el bien de todos (Desde el público: ¡Viva el Partido Comunista de Cuba!) (Exclamaciones de: “¡Viva!”) Pero la historia valdría poco si no reparamos en sus lecciones, si no tomamos nota de sus regularidades y las transformamos en aprendizajes definitivos. Los ataques a los aeropuertos de Ciudad Libertad, Santiago de Cuba y San Antonio de los Baños en el preludio de la invasión, con golpes quirúrgicos, empleando naves con falsas insignias cubanas; el uso sostenido de la desinformación y el engaño a través de medios de comunicación orientados a confundir a la población, junto a la guerra económica, las presiones diplomáticas para aislar a la Revolución, y las amenazas constantes, muestran prácticas y métodos arteros, jamás abandonados por quienes atacan y que hoy los siguen repitiendo en el mundo. Han repetido tanto la fórmula agresiva e injerencista, son tantas las naciones y los procesos amenazados y agredidos a lo largo de estos años que, a pesar del derroche tecnológico, militar y mediático que lanzan a diestra y siniestra, una ola de solidaridad con Cuba se sigue levantando como evidencia del aislamiento de la política imperial que busca rendirnos por asfixia. Desde esta histórica tribuna, donde todavía resuenan las palabras de Fidel convocando al pueblo a buscar su sitio para el combate por venir, y donde hoy rendimos merecido tributo y homenaje a los héroes y los mártires de aquel día en que la Patria vistió decidida el uniforme miliciano, convocamos a un movimiento nacional e internacional de solidaridad que lleve a cada rincón del planeta la verdad de Cuba, el sufrimiento del pueblo por acciones de bloqueo y guerra económica multidimensional, agravada por el bloqueo energético, lo que califica de genocidio por los niveles extremos de privaciones a los que estamos sometidos todas las cubanas y todos los cubanos. La cotidianidad cubana duele, desde el vital descanso interrumpido primero por el apagón y luego por el retorno de la corriente después de largas horas, que ha movido el trabajo doméstico a las madrugadas; hasta la paralización de las industrias, el transporte, los servicios vitales y las producciones porque se carece de combustible absolutamente para casi todo. La lista es muy larga, y todo esto se derivó de una sola orden ejecutiva que nos declaró “amenaza inusual y extraordinaria”, exactamente lo que no somos. Compatriotas: El momento es sumamente desafiante y nos convoca otra vez, como en aquel 16 de abril de 1961, a estar listos para enfrentar serias amenazas, entre ellas la agresión militar. No la queremos, pero es nuestro deber prepararnos para evitarla y, si fuera inevitable, ¡ganarla! (Aplausos.) Tenemos la fe en la victoria que nos inculcó Fidel. Creemos en el diálogo y en el poder extraordinario de la paz para sostener la vida en el planeta. La historia del diferendo entre Cuba y Estados Unidos ha demostrado que es posible lograrlo. Es preciso pensar en todo lo que afectaría en vidas humanas a nuestros dos pueblos si se vieran arrastrados a una contienda sin sentido, sin lógica, para la cual no existen ni pretextos ni justificaciones cuando hay tanto que podemos hacer juntos. Al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, cuyo centenario celebramos este 2026, rendimos el mayor homenaje en este Aniversario 65 de la gran epopeya (Aplausos). (Del público gritan: ¡Viva Fidel!) (Exclamaciones de: “¡Viva!”) Fidel no solo dirigió la batalla de Playa Girón. ¡Fidel fue y es Girón! (Aplausos.) ¡Fidel es esa convicción de que un pueblo unido puede derrotar a un imperio! (Aplausos.) Resistir los embates de las invasiones cotidianas es la épica que escribimos hoy, el mejor legado a los caídos, a los que ofrendaron sus vidas en aquel abril de 1961 por la independencia y por el socialismo. ¡Mientras haya una mujer y un hombre dispuestos a dar la vida por la Revolución, estaremos venciendo! (Aplausos.) ¡El carácter socialista de nuestra Revolución no es una frase del pasado, es el escudo del presente y la garantía del futuro! (Aplausos.) ¡Girón es hoy y es siempre! ¡Cuba no se rinde! (Aplausos.) ¡Aquí no se rinde nadie! (Aplausos.) ¡Aquí lucharemos! Aquí, como dice la canción: ¡Fuego vamos a dar! (Aplausos.) ¡Viva la dignidad rebelde de nuestro pueblo! (Exclamaciones de: “¡Viva!”) ¡Viva el Socialismo! (Exclamaciones de: “¡Viva!”) ¡Patria o Muerte! ¡Venceremos! (Ovación).