Desde la Agrupación Anton Makarenko del Partido Congreso del Pueblo saludamos la lucha llevada adelante por los sindicatos de la enseñanza frente a la resolución de ANEP que pretendió imponer la virtualidad en los centros de Formación Docente ocupados.
La medida implicaba modificar unilateralmente las condiciones de trabajo de los docentes. Quienes habían elegido sus cursos en modalidad presencial, con su planificación y organización correspondiente, pasaban a tener que trabajar desde sus hogares, utilizando sus propios equipos y conexión a Internet. Como denunciaron los gremios, la decisión estaba directamente vinculada a las ocupaciones y podía convertirse en un mecanismo para debilitar las medidas de lucha.
La respuesta fue la que corresponde desde el movimiento sindical: denuncia, organización, paro y negociación colectiva. La presión de los gremios logró que ANEP pusiera en suspenso la aplicación de la medida y abriera una nueva instancia de negociación. No fue una concesión administrativa: fue una conquista arrancada mediante la movilización.
Este episodio deja una enseñanza para todos los trabajadores de la educación. No podemos permitir que la administración utilice cambios en las modalidades de trabajo para sortear ocupaciones, paros u otras medidas gremiales. Tampoco que se pretenda colocar a docentes contra estudiantes cuando ambos forman parte de la comunidad educativa y tienen derecho a organizarse y reclamar.
En UTU tenemos que estar atentos. Lo que hoy se intenta en Formación Docente puede constituir un antecedente para otros subsistemas. Defender la negociación colectiva, las condiciones de trabajo y el derecho a la organización gremial exige organización desde abajo, participación y capacidad de movilización.
Celebramos que la lucha haya logrado poner esta medida en suspenso. La experiencia vuelve a demostrar que cuando los trabajadores se organizan, las resoluciones de las autoridades dejan de ser decisiones incuestionables.
Agrupación Anton Makarenko
